viernes, 15 de octubre de 2010

En er nombre de [insert deity]


Ya está. Creo que he dado con ello. No había acabado de entender exactamente el rollo que había entre Henry y Alexali en esta casa. Cuando le escuché decirle más o menos con estas palabras: "de acuerdo, voy a tener en cuenta tu opinión" en un tono la mar de serio, pensé que no, que pareja no eran. Pero sin embargo, llevan cuatro años viviendo en la misma casa. Era evidente que me faltaban piezas.

El miércoles me comentó Henry, inocentemente, que hoy viernes iban a venir varios amigos a casa.
 - Muy bien, espero que no haya vino corriendo por debajo de las puertas - la verdad es que estaba de broma, porque él es abstemio.

Le pregunté un poco, por preguntar:
 - ¿Y va a venir mucha gente? Lo digo por saber si más me vale desaparecer...
 - Bueno, alrededor de cuarenta.

Yo miré a mi alrededor. Vi el salón, conté sillas, medí pies cuadrados. En esta casa no entran cuarenta tíos ni locos, y sí, más me valía desaparecer. Pero sin embargo, ah, curiosidad, no me resistí, viendo lo raro que es el pobre mío, a preguntarle un poco más. Y literalmente:
 - Y... ¿qué tipo de gente viene? Quiero decir, ¿son fans de algún equipo de fútbol o un grupo de veganos?
 - No, son... [ininteligible].
 - ¿El qué?
 - [Ininteligible con tono de "es evidente"].
 - Perdona, Henry, pero no tengo ni idea de lo que me dices.
 - [Ininteligible juntando las manos como el que reza].
 - ¡Ah, prayers!

Me iban a venir cuarenta personas a una ceremonia religiosa en casa. Pero no contento con eso, seguí preguntando:
 - Y... y... si no te importa, sólo por curiosidad, ¿de qué rama sois? Quiero decir, ¿de qué... iglesia?
 - Pues soy un [ininteligible].
 - ¿Un qué?
 - Un bahai.

Tócate las pelotas. Por una vez, ser un enfermo que lee cosas que a nadie le importan me salvó de una situación embarazosa, porque más o menos sabía de qué iba el tema. Henry y Alexali son bahai los dos. Por eso conviven de una forma extraña que no logro entender del todo. Y por eso no descarto que sean algún tipo raro de pareja. Así que aquí estoy, retransmitiendo en directo la entrada de cuarenta bahais en mi casa, mientras oigo a Henry recitar en voz alta algún tipo de texto sagrado. Y tengo que salir por esa puerta, coger unas lonchas de bacon del frigorífico, que está en la otra punta de la cocina/salón y marcharme a una barbacoa. Me da verdadero miedo la idea. ¿Qué hago? ¿Salgo? ¿Me espero? Oh, campos de soledad, mustios collados, dónde me he metido.

4 comentarios:

  1. Vaya...vaya..vaya...bahai!!!

    Henry y Alexali cualquier día te despiertan con un cántico espiritual y con un capirote en la cabeza...
    Menuda casa de locos...

    Veo que tu viaje al viejo oeste te va dejando experiencias que jamas habrías imaginado....

    Espero que los bahai no hagan rituales "raros"....

    ResponderEliminar
  2. Sus doce principios:

    * La unicidad de Dios
    * La base de todas las religiones es la misma
    * La unidad en diversidad de la humanidad
    * La igualdad entre hombres y mujeres
    * La eliminación de toda forma de prejuicio
    * La paz mundial
    * La armonía de la religión y la ciencia
    * La necesidad de una educación obligatoria universal
    * La obediencia al gobierno
    * La no participación en política
    * Una solución espiritual a los problemas económicos
    * La eliminación de la pobreza y riqueza extremas

    Curioso... No recuerdo haber leído nada de esta religión nunca. Pero también es de esas que piden castidad fuera del matrimonio. Ahí lo que hay es una tensión sexual no resuelta. Cualquier día te montan una orgía en casa.

    ResponderEliminar
  3. Mmmm... voy a tener que supervisar eso.

    ResponderEliminar
  4. Pues en mi bloque hay un tio que come telepizza todos los dias a las 13:30...

    ResponderEliminar