martes, 21 de septiembre de 2010
Go Aggs! Con los Wonder Bread 5 en la línea de cincuenta yardas.
Me estoy saltando cosas, excursiones y detalles que ya os iré contando, pero es que lo de anoche no tuvo nombre. Lo que encabeza esta entrada es la foto que nos hicimos con los Wonder Bread 5 de Sacramento, después del concierto en el césped del Aggie Stadium de la UC Davis. ¿Cómo se llega a ese punto en una linda tarde en la que yo a las cinco, simplemente, salía tranquilamente del laboratorio?
Pues básicamente plantándonos en el nuevo estadio de la universidad, al oeste del campus, para ver, con otras cuatro mil personas o cosa asín, la presentación de los equipos deportivos 'Aggies', que es como parece ser que se llaman los de por aquí (Davis era el antiguo campus agroalimentario de la Universidad de California). Es un campo de fútbol americano nuevecito, con hierba artificial, donde se podía haber hecho anoche una tesis doctoral en sociología, y donde acudía la gente atraída por unos rayos de luz que se veían en el cielo desde todo Davis.
Fue todo un show montado para impresionar a los nuevos, para darles sentimiento de pertenencia a la UC Davis y para que todos empezaran a sentirse orgullosos de sus eslóganes y gritos... Lo primero que hubo, aparte de unas cancioncillas de los Wonder, fue una invasión del campo por tíos con batas blancas y vaqueros, la UC Davis Aggie Marching Band-uh!, vamos, la banda de música de aquí, que consiste en unos doscientos tíos y tías que suenan y se mueven, os lo juro, exactamente igual que una comparsa de Tenerife (el vídeo que os pongo no es de ayer, pero sirve para hacerse una idea)..
Poco a poco se sucedieron las presentaciones de los equipos de béisbol, fútbol del normal, baloncesto, natación... Vi por primera vez en directo una actuación de cheerleaders de verdad, que lo creáis o no, parece que tienen lo que podríamos llamar un "cupo de tallas grandes". Cantamos todos a grito pelao el Hail to California, que es como el himno de la universidad, sin tener ni puta idea de la melodía, por supuesto, y cuando todo parecía (bastante bruscamente) que se acababa, a un granaíno le apeteció bajar a pasear por el césped y ver de cerca los numeritos blancos que marcan las yardas.
Así nos acercamos al escenario, donde los Wonder habían empezado otra vez a tocar para despedir a la gente, lo que pasa es que unos ciento y pico colgaos, en vez de irnos, nos pusimos a bailar allí delante. Los tíos se vinieron arriba, sobre todo el guitarrista y el del teclado (que se dejó la voz en un par de canciones), y nos tuvieron cosa de cuarenta minutos haciendo el oso pardo en medio de un campo de fútbol americano, oyendo canciones de rock viejuno y algunas que debían ser como el "Soy cordobés" de esta zona.
No contentos con eso, cuando los sudorosos artistas se iban a ir, la colombiana se fue para ellos a saludarles y a pedirles que se hicieran una foto con nosotros. No sería de extrañar que acabáramos por irnos a un bar de Sacramento donde nos dijeron que podíamos encontrarles.
Al final, y teniendo en cuenta que eran las once y pico y que al día siguiente casi todos nos levantábamos a las siete de la mañana, decidimos que lo mejor iba a ser que nos fuéramos al centro a tomarnos unos cervezones, en nuestras bicis con lucecitas, esquivando los montones de hierba seca que las familias dejan en la calzada, delante de su jardín. Se nos hizo miércoles, nos reímos mucho y a eso de las dos, apartando a un gato hambriento con el pie, me metí en mi cuarto.
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Joder qué bueno. Te juro que, al ver la primera foto, creía que era un fotomontaje. ¿Para estas cosas no tienes contador?
ResponderEliminarEso sí es USA!!!
ResponderEliminarAhora te falta la típica fiesta en una casa o fraternidad al estilo American pie.
Cosa mas bonita por dios. Que organizao todo y que limpios, y bonicos tos con los pelucones, no te cantarian el Sachaloblipleis?
ResponderEliminarUn abrazo cuñaaaaoooo.
Lo de casi todos los contadores a cero lo tengo que explicar un día con detenimiento... y lo de las fraternidades es un mundo aparte, vaya tela marinera lo que nos contó un amigo el otro día. Las de las tías hasta con mayordomo, tú.
ResponderEliminarEl sachaloblipleis no lo cantaron, pero igual otro día se lo pido... es más, ahora me lo pongo.