jueves, 30 de septiembre de 2010

El gallo de las seis y cuarto, hora del Pacífico

No, esta entrada no va a tener foto, porque no tengo foto del gallo, y cualquier otra imagen sería irrelevante. Y yastá. Y vengo de mala leche porque cuando salía tranquilamente del campus, el chino Cudeiro me ha metido una castaña yendo con la bici, que es prestada y además no está para tirar cohetes, que digamos. Aquí las preferencias de paso, en lo que a bicis se refiere, dan un poco igual. He visto japos hacer las rotondas al revés en el campus, y americanos pararse con el coche dentro de una, para ceder el paso al que entraba, con eso os digo todo.

Lo único que me ha alegrado la tarde luego ha sido encontrarme el aceite de oliva virgen extra rebajado en el Nuggets, con lo cual sólo me ha costado ocho dolaracos una botella de casi un litro. Eso, y tener en la mano cenizas del volcán aquel que dio tanta morcilla en primavera, y que se trajo Meredith, la otra compañera de casa, de un viaje a Islandia.

Bueno, el gallo. Durante la primera semana y media, no resultó un problema. Al principio, con el jet lag, me despertaba yo antes que él. Luego más o menos tenía cogida la hora para el Skype, con lo cual tampoco era mucho problema. Incluso el fin de semana de San Francisco y Point Reyes, que salía de casa de noche, pasé mucho de él. Pero ese lunes, cuando más necesitaba apurar horas de sueño, empezó a cantar a las 6.15. Y así toda la semana, hasta que decidí que entre el bicho cantarín y la relativa guarrería de la cocina me iba a largar a otro sitio. Con la ayuda de Alfreda, una compañera del laboratorio, creo que de origen vietnamita, encontré otra habitación, más cara y más lejos, pero aparentemente mejor. Fui a verla ese mismo día y, aunque no era nada del otro mundo, tenía casi tomada la decisión.

Así que me decidí a hablar con Henry, y contra todo pronóstico, se comprometió a quitar el gallo del medio inmediatamente y a limpiar más a conciencia la cocina y la cacharrería... con lo cual quedé un poco desarmado, y pensé que era mejor el sitio donde estaba que lo bueno por conocer. De momento, creo que he acertado, ya veremos de aquí al final.

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PD. A todos nos dijeron que gallo en inglés se dice cock. Evidentemente, hay otra palabra, que es la que usa realmente, que es rooster, por el mismo motivo por el que a la polla de agua le cambiaron hace años el nombre común.

8 comentarios:

  1. Pero que coño es eso de que no dejan dormir a mi primo pequeño, voy a tener que ir para allá, y hacer gallo en pepitoria y al Henry McDonals ese le voy a poner una cofia y a limpiar la casa con Don limpio, aunque allí seguirá siendo Mr. Proper, y lo va a flipar, y por último al chino crudeiro le voy a poner un todo a 1 dolar en algún pueblo tejano donde la mayoría de los habitantes sean ex combatientes del vietnam, con un letrero que ponga yo apoye a Ho Chi Minh.
    Y de paso ya me llevas a ver un partido de los Laker's, hum.... voy a decirselo a Laura haber si cuela y me deja ir, que yo tengo muchos días de pedir todavía y a ella no la quedan vacaciones, que se j...., jeje, ya sabes la familia lo primero.

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  2. ¡A la polla de agua nunca le podrán cambiar el nombre común! ¡Viva la polla de agua!

    No me ha quedado muy claro qué te ha pasado con el chino.

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  3. ¿Has visto un OVNI? Tienes que ir relatando los cambios en el contador, hombre.

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  4. Pues el chino, básicamente, formaba parte de quince o veinte bicis que cruzaban Rusell Bv. para incorporarse a mi carril bici... yo he pensado que por ir en el carril llevaba preferencia. Él ha pensado: "enga, que habemos muchos". Y me ha dado un golpe en la rueda de alante, que he estado un ratillo arreglando allí mismo, porque no llevaba los partes encima... Y sí, he visto un OVNI. De hecho, hay mucha gente en Davis que lo ve habitualmente.

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  5. Bieeeeeeeeeeeeeeeen, nuestro yanki favorito cada día se más yanki, que hasta ve santos, vírgenes y ovnis alados y no concebidos. Oyes niño, por curiosidad, ¿y qué significa entonces cock?

    pd: se te echa mucho de menos, al menos por parte del sector Guadalmaga, snif, snif...

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  6. Usa Google, que esto lo lee gente respetable. Seguro que esas lágrimas son las que el Córdoba decía que había hoy en la puerta del Ayuntamiento...

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  7. Sería muy aventurado decir que la maldición de "el charrito" te sigue....todo apunta a ello...jejeje
    Pero veo que por ahora lo has solucionado
    Mas que un chino cudeiro es un kamikaze...

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  8. Pues ese era precisamente el sentido de la vida del chino Cudeiro... Por cierto, que no lo puse en la entrada, el gallo va a ser recordado como Charrito por voluntad abulense, en memoria del mocoso salmatino que chillaba al amanecer los fines de semana.

    Las vueltas que hay que dar para escribir sin necesitar acentos...

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