Sólo se salvó un poco el miércoles con una cena multitudinaria de españoles para despedir a una chavala que acababa su estancia (Burgers&Brew, helado en el Yoloberry, cervecitas en Little Prague). El jueves, después de caer el diluvio universal a mediodía, con agua a chorros desde el techo sobre el comedor de Memorial Union, se despejó y todos volvimos un poco a la vida.
Peeeero, revoluciones aparte, tengo que decir que lo mejor del primer fin de semana que he pasado en Davis ha sido el partido de fútbol americano del equipo universitario de la UC Davis, los Aggies, que dicho sea de paso son malos hasta decir basta, y parece que jueguen con el balón untado de aceite, los tíos. Cosa que no podré decir delante de mi jefe Jon, que nos regaló al franchute (Xavier) y a mí dos entradas de primera clase prestadas por un amigo para ver el partido. El caso es que como Mar y los demás que venían tenían que comprarse una general, acabamos en el césped del fondo, hasta que decidimos meternos en la bulla de los estudiantes y miembros de otros equipos de la universidad.
Evidentemente, los Aggies perdieron contra los Lumberjacks de la Humboldt State University, 23-17, aunque estuvieron a punto de empatar con un touchdown (6 puntos) sobre la bocina (que no hay) que se le escapó de las manos, en la línea habitual, a uno de los nuestros. Por lo demás, tres horas de partido que se hace muuuuuy lento, pero que empieza a gustar a medida que lo entiendes y lo ves desde una posición que no sea el fondo, donde no se distinguen ni las líneas que marcan las yardas.
Mucho espectáculo en el descanso con la banda de la UC Davis, que son una verdadera piara de gente que tocan y bailan mejor de lo que juega el equipo, y con las cheerleaders ("¡animadoras, tíos! En mi instituto sólo había... no sé, ¡desanimadoras!" © Goyo Jiménez). Y como detalle, un niño viendo el partido delante de nosotros con la camiseta de David Villa, que tengo que ponerlo aquí porque me hizo ilusión y por las veces que me encuentro con gente con las camisetas del Barcelona y del Madrid (qué confundidos están estos americanos...) y no tengo la cámara a mano.
Y aquí lo dejo, que hoy me voy a la cama tempranito. Mañana más trabajo y espero que menos lluvia... Para esta semana y las próximas, planes de Napa, de talleres de preparar calabazas de Halloween con los españoles y planes un poco más lejanos de la visita de Antonio a San Francisco...
Lluvia qué es eso....???
ResponderEliminarEn España disfrutando del sol a tope, aunque aquí en Madrid más que disfrutar estamos con la contaminación hasta el "Collum Abiansaurus", espero que nos pases un poco de agua.
Es impresionante como en U.S.A viven los deportes en la uni y el respaldo que tiene de la gente. Espero que el 15O Davis se sume a la protesta!!
Un abrazo!!!
Como comentan por arriba aquí no llueve todavía. Pero ni por asomo. Al menos en Córdoba. Y quizás por eso soportamos el asqueroso olor a alpechín que inunda cada mañana la atmósfera cordobita. No se sabe de dónde viene, pero el caso es que apesta y no se va.
ResponderEliminarSe ve que entiendes de fútbol americano. Ya me explicarás algo, porque yo aún no entiendo muy bien cómo va eso y sobre todo por qué tiene que durar tanto.
¿Te enteraste de qué hablaban en la asamblea?