Cuando digo que no se puede contar con fotos, es que no se puede contar con fotos, ni con vídeo, ni con nada, la inmensidad del paisaje de Yosemite. Visto desde abajo, hasta para los que hemos tenido la suerte de pasear por Ordesa, es impresionante, distinto, con unas paredes de piedra que caen como cortinas sobre los bosques, con cascadas que incluso ahora, en el peor momento del año, sueltan el agua sobre el valle, agua que con el viento se vaporiza por el camino y ni siquiera suena al caer.
Además, tuvimos la suerte de llegar al momento justo al sitio adecuado. Aunque nos tragamos un atascazo enorme para salir del aparcamiento del valle (Yosemite recibe tantos turistas que hay atascos para entrar y salir en los meses buenos, y hay una carretera de un único sentido y dos carriles que da la vuelta al valle), pudimos disfrutar de la estampa típica del parque desde Tunnel view, con el Capitán a la izquierda y Bridalveil fall, una cascada de 200 m, a la derecha. Siguiendo hacia arriba, llegamos a los miradores de Glacier Point cuando el sol se estaba poniendo, y pasado un cuarto de hora la luz era tan extraña que las fotos parecen de mentira.
Está bien contarlo, porque así más o menos sabéis de qué va el tema, pero asomarse por ahí es algo que no cabe en el blog ni en ninguna parte. Y podía haber hablado de cosas más fáciles de entender, como el viaje, la cantidad de españoles que pululaban por ahí, el bicherío (bueno, de eso igual ya comentaré), la china petarda que no sabía conducir de noche y nos llevó a veinte por hora por la carretera de montaña en caravana, las estrellas desde la primera gasolinera que te encuentras al salir del parque o los cañones fluviales de camino hacia Merced, donde parece que en cualquier momento va a asomarse una partida india encima de la montaña. Pero lo primero es lo primero, y estas fotos tenían que salir.
La verdad es que estoy agradeciendo los dos días de lluvia que llevamos, porque así pongo al día el blog, leo un poco y trato de acostarme antes. Mañana, llueva o no llueva, habrá cenita de despedida de una española que se larga, aunque supongo que el Farmers Market lo cancelarán por el agua. Así que trataré de contar más cosillas. Buenas noches, hora del Pacífico.
PD. Ya hay viaje para Thanksgiving, a finales de noviembre, y billetes comprados. Me largo con Julia, como estaba hablado. Será otro capítulo...
PD2. Mamá, papá, estoy comiendo bien.
Puedo decir: "Yo estuve allí" y la verdad es que impresiona son las mejores vistas. Pero la próxima a escalar el Half Dome desde abajo y mirar desde allí arriba jajaja...
ResponderEliminarAy que ganitas!!! Y que pena saber que voy a estar cerca (vamos más cerca que la mayoría) y no poder ir, pero no se puede tener todo ene sta vida.
ResponderEliminarPor cierto, menos mal que has escrito la 2° PD, porque yo ya estaba preocupado de cómo estabas comiendo :-)
Lo que no cabe en este blog es cómo te envidio en estos momentos... Las fotos son impresionantes.
ResponderEliminarNo me explico cómo me lo perdí el año pasado, la verdad... Si no hubiera empezado a nevar tan pronto, habría caído, seguro.
ResponderEliminarAntonio, va a estar muy complicado, la verdad, son muchos kilómetros... pero te llevaré a otros sitios buenos, tranquilo.
¿Tú no tenías puesta una entrada después de la del laboratorio con una foto con una montaña con una cascada de fondo o me estoy volviendo loca?
ResponderEliminarNo, está la del laboratorio, la de las goteras y después esta, no he cambiado nada... Lo mismo...
ResponderEliminarVale... la foto que decía la tienes en el FB... es lo que tiene la sobreinformación.
ResponderEliminar