jueves, 25 de julio de 2013

Motorización (práctica)

Aprobado cum morenum

De las opciones disponibles, todas preferían al negro, y al final todas han probado al negro. Perdón, digo... el negro las ha aprobado a todas. Que me lío.

El caso es que Mari y dos amigas españolas han aprobado hoy el práctico del carnet de conducir (los tíos del DMV estarán flipando de la cantidad de spaniards que les están llegando últimamente), y será casualidad o no, se ha vuelto a confirmar lo que todos sabemos aquí ya: de los dos examinadores, el mexicano es un cardo borriquero, y el negro es un tío salao con el que por lo menos se conduce tranquilamente. De modo que como dice el sabio refranero americano, once gone black, never go back (después de catar al negro, ya no se quiere otra cosa).

En América, la seguridad es lo primero (21/7/13)
Los americanos no tienen ni idea de conducir. Si hubieran tenido que desembarcar en Normandía con jeeps de marchas manuales, ahora mismo hablaríamos todos alemán. Tienen la suerte de que les hacen los coches a prueba de torpes, y las carreteras más o menos lo mismo ("adelantar siempre es peligroso, evítalo en la medida de lo posible", dice el manual). Entran en pánico ante la vista de una inofensiva rotonda, y necesitan comprobar sus puntos muertos cada dos por tres por encima del hombro, aparte de esperar pacientemente a que tú te apartes de la carretera en lugar de adelantarte. Es lo que tiene no poder bajar una marcha.

Por no hablar de que está permitido adelantar por los lados en la autovía, y de que no sienten el menor remordimiento por ocupar el carril izquierdo durante kilómetros y kilómetros, millas y millas, porque además la ley se lo permite. Y cuidao con a quién pitas, que aquí son muy de llevar una pipa a mano.

A nosotros nos da un poco lo mismo, porque aunque tengamos carnet no tenemos coche. Era una cuestión más bien de amor propio y de comodidad a la hora de consumir bebidas alcohólicas sin presentar el pasaporte, como ya he dicho. Simplemente, ahora podemos alquilar coches legalmente (las otras veces lo hemos estado haciendo ilegalmente pero ni nosotros lo sabíamos, ni la polícía se dio cuenta) y traer más fotos que demuestren lo fartusco que puede llegar a ser un yanqui al volante.

Aparte de inaugurar el marcador de bolas de paja que cruzan rodando la carretera. Todo se andará.

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